Han pasado días... semanas.. y no pude más. Sigo viviendo con Ale. Al estar con el es todo tan diferente, como si con el pudiera soñar, volar, llegar a otro mundo, sin problemas, sin nada de malo que me pudiera pasar, me siento tan protegida, pero no lo amo. Es solo una manera de alejarme de mi misma, y estar al lado de la irrealidad que me regala cada día él.
Me he perdido un poco de clases... Me despidieron deñ trabajo por inasistencia... y me habian cortado la luz, por esa razon no habia podido escribir lo que me habia pasado. Tuve que sacar el internet y venir a unos cibers para poder desahogar un poco mi vida. La verdad, con esto de las drogas no me puedo controlar mucho, aunque estoy consiente de lo que me esta pasando, no quiero cambiarlo, porque la verdad es que me encanta sentirme diferente y poder reir aunque sea con un poco de droga dentro de mi.
Ale me ha mostrado nuevas formas de sentirme feliz cuando no existe la hierba, pero es mucho mas caro, y la verdad hemos tenido que hacer millones de cosas por dinero. Como la cancion de Smashing Pumpkins [Try try try]. Al principio peliabamos mucho porque decia que yo debia poner un poco de dinero para poder comprar, y asi fue como se fue perdiendo el dinero.
La vida se veia cada vez mas dificil en mi vida, pero preferia cerrar los ojos y sentir en mis venas el liquido blanco que era nuevo para mi vida. Pero era lo mejor. habian dias que no me importaba nada mas que estar con Ale acostada bajo las sabanas y dormir, descanzar con el drogados. Y no me hacia recordar nada.
Queria volver a ser niña. Y con él, o con eso dentro de mi... si podia.
Haría cualquier cosa para volver a probarla, volver a sentirla...
Cuando fui al lugar donde estaban los punks me quede viéndolos por un buen momento, estaban en ronda, conversando... pero sin marihuana!! ! Quizás la tienen escondida, solo para ellos
-ALE!!, Ale!, ¿Donde está Ale?..
-Aquí estoy nena, ¿qué quiere?
Pensé que si me volvía loca diciéndoles que quería robarle un poco de su droga solo para mí sería una falta de respeto. Fui donde él y atine a lo primero que pensé. Le empecé a coquetear diciéndole lo guapo que estaba, lo linda que era su boca, y no voy a negar que Ale tenia un buen cuerpo, un lindo rostro simétrico, unos labios exquisitos que dan ganas de morder a besos, una mirada penetrante, pero todo eso, en este minuto no me importaba, solo quería fumar, nada más. Le tocaba su pelo y esto parecía que a Ale le gustaba. Le conté de mi proyecto, que se fuera a vivir a mi casa, pero solo él. Pensé que como era el líder, quizás podía el guardar la mercancía. "Bien pensado Laurette" Me decía a mi misma.
Él con su mirada cautivadora y me sonrió. Fue a la casa donde vivía, y tomo una mochila, no logré ver lo que en ella guardaba, pero vi muchas jeringas. Se acercó a mí, y me besó la mejilla. Camino y me tomó la mano como guiándome a sus secuaces. Les dijo algo que no alcancé a escuchar y todos rieron. Daba lo mismo, con tal de que en esa mochila hubiera unas cuantas hojas de Cannabis.
Volvió donde mi, y lo lleve a mi casa. El la miró y dijo: "Es mucho mejor que vivir con ratas aja jajá" fue donde mi y me tomó la cintura, y llevó mi cuerpo hacia el suyo. Me besó, sus ojos cerrados, los mío buscando con la mirada su bolso mochila. Ahí estaba! estaba entre abierta y de ella se podía notar un frasco con un liquido casi café. Me dejó de besar y le sonreí.
-Trajiste marihuana..?- le dije como para tratar de decir algo, él me miró y dijo:
-Si, traje mucha droga, y solo para nosotros dos. Me dijo mientras me abrazaba.
Ese día fue como de sueños, terminamos los dos tirados en el piso con 22 matacolas insignificantes, pero servibles, que guardaríamos para después. Ale y yo, dos mediocres de la vida pero felices de volar tan alto como nadie ha podido jamás. No quedamos dormidos y ni yo me di cuenta que no fui ese ni a trabajar ni a la universidad, pero por una buena causa. Digo yo.
Que día nos toca vivir, días nublados, lloviznosos, ¿dónde voy…? Nadie espera en mi casa… ¿Para qué llegar?… Doble la esquina y ahí había un gran callejón oscuro. Mirando todo, edificio de 5 pisos, ropa tendida, hombres fumando en sus balcones mirando como estudiándote con la mirada, perros durmiendo, gatos maullando, ratas que corrían de un lugar a otro, un par de niños jugando en los pórticos de sus casas, y un grupo de adolescentes con ropas gastadas, chaquetas de cuero, peinados alocados y tintados de colores, puntas de cinturones, con mirada desafiante, pantalones rotos, y uno que otro fumando. Pase por su lado y no quise mirarlos a los ojos, sabia que algo raro tramaban. Mientras que uno por detrás de mí dice
- “Ale... mira que tenemos aquí… una nueva…” –dijo.
- -Así veo…- dice el que llamaban Ale- y veo que es bien bonita…
Lo miré y el me estaba mirando y me saluda. Se me dio la idea de que este Ale era como el líder. Lo salude, no tenia nada que perder, si eran ladrones, ni siquiera tenia dinero. Amablemente me invitaron a participar de su grupo de amigos, todos muy simpáticos, eran muy risueños, se reían de cada tontera que hacia otro. Yo lo encontraba chistoso, pero no como ellos. Debía ser la Marihuana que fumaban en comunidad. Jamás había probado la hierba, y me arriesgue a hacerlo ahora, a penas conociendo a estos punks que vivían a unas cuadras de mi casa. Ale me dió a probar y no te voy a mentir que fue lo más delicioso que pude imaginar sentir en mi vida. ¿Cómo algo que te hacia volar tanto, que te hacia sentir tan bien, que te hacia olvidar toda mi vida pasada, que me ponía feliz, que me hacia “ser feliz” podía estar tan cerca de mi y yo jamás pude verlo?
Ese día no llegue a mi casa, me quede con ellos hasta el final del día, ellos también dormían ahí cuando querían y yo, ahora quería estar con ellos. Me regalaban la droga fácil e inmediatamente ¿Qué mejor?
Tomamos, fumamos, comimos, nos drogamos y fue lo mejor de la vida. Por primera vez me sentí ajena a lo que era mi vida. Por primera vez me sentí feliz…
Mi Consuelo
Lo que el fuego no quemó

- Laurette
- Si, soy yo, aquella de la que uyes, aquella que no miras en la calle. Aquella que por más que llore no habrá consuelo. Aquella que sangra sin sentirse humana... Si, soy yo, la persona de la cual jamás serías amig@. La que lucha constantemente con el desvelo en las noches, y la que lucha con el sueño de día... Soy yo, soy aquella a las que no miras a los ojos, aquella que quisiera dormir para siempre... Aquella que se esconde y uye de si misma... Soy yo... mirame...